Sobre Solidaridad

Sobre Solidaridad

 

El 1 de Diciembre de 2004, un grupo de ciudadanos y ciudadanas: Cayetano Núñez Vijil, Machteld Dhondt (Belga), José German Núñez, María Gerarda Rosado, Pedro Hernández Gómez, Mirtha Lorena Álvarez Núñez y María Antonia Varela,   hondureños y hondureñas, se reunieron en la Aldea de Zambrano, Municipio del Distrito Central, con el propósito de constituir una organización civil que se llamara en adelante ASOCIACION SOLIDARIDAD.

 

En todos los ámbitos de la vida social podemos ver la pobreza,pero esta se ve más acentuada en las familias campesinas que sufren muchas carencias tanto en área urbana como también el área rural. SOLIDARIDAD enfoca sus esfuerzos de acompañamiento de los proyectos en el área rural donde están las familias campesinas que viven de una agricultura de subsistencia y que no les permite generar excedentes para la comercialización. Les apoyamos en formación y capacitación y sobre todo en el área de la agricultura ecológica, para el aumento de la producción y así las familias puedan generar ingresos económicos que les permitan mejorar otros aspectos de la vida familiar.
Asociación SOLIDARIDAD es una organización civil reconocida por el Estado de Honduras con Personalidad Jurídica otorgada por el Ministerio de Gobernación y Justicia por acuerdo ejecutivo # 245-2005 extendida en abril de 2005.

 

ASOCIACION SOLIDARIDAD inicia sus actividades de acompañamiento a las familias campesinas de forma voluntaria y en el año 2007 hemos logrado apoyo de cooperación para ejecutar un proyecto, en el marco de la agricultura ecológica con 108 familias de 12 comunidades ubicadas en diferentes zonas del país, la Zona Centro, Zona Sur y Zona Occidente para el trabajo específico de la conversión de las fincas tradicionales en fincas agro ecológicas.

 

 

Después de 6 años de trabajo, ASOCIACION SOLIDARIDAD acompaña a 434 familias en 48 comunidades ubicadas en las 3 zonas antes mencionadas. Actualmente las familias han diversificado sus cultivos a tal grado que cada parcela mantiene un promedio de 12 cultivos, contrario a cuando empezamos que las familias solo tenían un promedio de 4 cultivos de forma tradicional. Las familias van alcanzando seguridad y soberanía alimentaria al producir sus propios alimentos sanos y variados. Por otro lado, se impulsa la generación de excedentes de producción para la comercialización local y municipal y con ello la obtención de ingresos económicos para el ahorro familiar y poder cubrir otras necesidades básicas en las familias.